CESM espera que la congelación del sueldo de los funcionarios que ha decretado el Gobierno de Rajoy no vaya acompañada de medidas adicionales de recorte en las regiones. Según Cánovas, cualquier movimiento en ese sentido sería una “fuente inevitable de conflictos”.

Aunque esperada, la congelación del sueldo de todos los funcionarios (estatutarios y laborales) que el Consejo de Ministros ha decretado para 2012 no ha sentado bien a CESM, que, en la práctica, ve la medida como un recorte retributivo en toda regla.

“La congelación, sumada al incremento anual del IPC para el próximo ejercicio, se traduce en una pérdida real del poder adquisitivo de los médicos que ejercen en todos los servicios autonómicos de salud”, dice Andrés Cánovas, presidente nacional de CESM. Aun así, “y dado el preocupante contexto económico nacional, europeo e internacional”, Cánovas casi ve la congelación nacional como un mal menor, y lo que verdaderamente le preocuparía a la ejecutiva nacional del sindicato es que las autonomías adoptasen medidas de contención retributiva adicionales.

  • “Creo que hay muy pocos médicos, si es que hay alguno, que hagan 35 ó 37,5 horas semanales. La mayoría oscila entre 40 y 45, según las guardias”

“Los médicos hemos perdido suficiente poder adquisitivo en los dos últimos años con las medidas de contención, tanto nacionales como autonómicas, y no estamos dispuestos a soportar más recortes”, advierte el presidente sindical.Aunque las perspectivas no son buenas, Cánovas prefiere agarrarse a las palabras de Rajoy cuando hablaba de minimizar el recorte en servicios públicos básicos o ministerios esenciales. “Si existe algún departamento básico, aparte de los que garantizan la estructura del Estado, como Interior y Justicia, esos son los ministerios de Educación y Sanidad”.

Reducciones de plantilla
Según Cánovas, la adopción de tijeretazos salariales en los servicios de salud sería una “fuente de conflictos casi inevitable entre las administraciones y las delegaciones autonómicas del sindicato, pero también con CESM nacional, que está muy vigilante de los movimientos que se hacen en las comunidades”. Aunque los borradores y proyectos presupuestarios de algunas autonomías recogen la adopción de medidas de contención en el ámbito sanitario, Cánovas puntualiza que “salvo los recortes de Cataluña, que han sido dramáticos, parece que el resto de las regiones aún no han tomado medidas demasiado concretas”. Entre esas medidas, el presidente de CESM cita la posible disminución de puestos de guardia para ahorrar costes, “algo que no nos consta que se haya hecho efectivo en ninguna comunidad, pero que, de materializarse, sí que supondría un retroceso de la calidad “.

Lo que no parece preocuparle especialmente a Cánovas es el aumento de la jornada laboral semanal de 35 a 37,5 horas que algunas autonomías están incluyendo en sus proyectos presupuestarios, al menos en lo que se refiere a la incidencia directa que tendrá sobre la jornada del médico. “Creo que hay muy pocos facultativos en el SNS, si es que hay alguno, que hagan 35 ó 37,5 horas a la semana, ya que la jornada de la mayoría oscila entre las 40 ó 45 horas, dependiendo de las guardias, y en algunos casos llega hasta las 60 semanales”. El representante sindical recuerda que el Estatuto Marco distingue entre jornada ordinaria y complementaria, “y lo que habría que hacer es definir claramente la duración y naturaleza de cada una”.

La especificidad de la jornada médica es, según Cánovas, un ejemplo más de las peculiaridades de un colectivo para el que CESM no se cansa de pedir una mesa de negociación propia: “Los políticos deberían dejar de hablar de profesionales sanitarios en general. Profesiones sanitarias son la de médico y enfermero, y, además, los médicos tenemos problemas específicos, como el de las guardias, que requieren soluciones específicas.

DIARIO MEDICO